lunes, 14 de abril de 2008

Los médicos y las lesbianas


Cuando vamos al ginecólogo, la mayoría sentimos un ‘no sé qué’ cuando miramos a la cara al doctor (a) y poco a poco sentimos que al dolor con que llegamos se le suma el rojo de las mejillas. Tras las preguntas de rigor, datos personales, etc. comienza el examen con la típica duda del por qué de la consulta. Tú le dices cuál es la molestia y empieza la tortura.


¿Qué edad tienes?¿qué anticonceptivos usas? ¿eres casada?¿tienes hijos? Me pregunto si no deberían empezar por indagar sobre tu orientación sexual.

La última vez que fui por un dolor en el seno, me encontré con una conducta e inesperada. Una doctora del INPPARES me preguntó si tenia era heterosexual o lesbiana. Lo primero que hice fue sonreír, no porque me molestara su pregunta sino porque me sentí aliviada de que por fin alguien me la hiciera.

Le dije que sí. Y me dijo: es muy bueno que me lo digas porque los métodos e instrumentos que debo utilizar para revisarte no son los mismos y me dio toda una explicación del porqué. Les recomiendo que no se callen.

Pero todo esto trae a mi reflexión un tema más profundo: que los médicos en su mayoría no saben cómo atender a las lesbianas. Un artículo publicado en un portal argentino llamado La Fulana señala que cuando el médico no lo pregunta y cuando una no le dice cuál es su forma de vida, se pierde, por ejemplo prevenir una enfermedad de trasmisión sexual, una ITS.


A continuación voy a citar textualmente lo que dice el artículo:

"Varias organizaciones lésbicas de ese país están reclamando que la heterosexualidad de las pacientes deje de darse por sobreentendida, y piden que la capacitación de los y las profesionales de la medicina incluya información sobre la problemática específica de las mujeres lesbianas y bisexuales, para que sus preguntas en el consultorio ginecológico sean al fin respondidas.

Entre otros temas, las organizaciones advierten acerca de la necesidad de que los/as profesionales de la salud estén capacitados/as para informar correctamente a sus pacientes lesbianas sobre la prevención del contagio del virus del papiloma humano (HPV). Dicho virus puede transmitirse de mujer a mujer en la relación sexual, pero el factor de riesgo principal es no realizarse exámenes ginecológicos con frecuencia, lo que impide la detección temprana.


Con respecto al VIH, no existen estadísticas e investigaciones acerca del contagio en prácticas sexuales entre mujeres, y la falta de información hace que muchas piensen, erróneamente, que no hay riesgo de contagiarse en una relación sexual con otra mujer. Por otra parte, el mercado no ofrece productos para el sexo seguro que sirvan para ese tipo de relaciones".

Inclusión en el syllabus universitario
La falta de inclusión de contenidos sobre homosexualidad en las carreras de medicina deja a los graduados sin respuestas en muchos temas. Por ejemplo, la prevención de las ITS en las relaciones entre mujeres que practican la sexualidad digital y oral o usan juguetes sexuales, ya que muchas olvidan el tema de la higiene.

En el país existen, por lo que he visto en las diferentes marchas, diversas organizaciones que velan por los derechos de la comunidad GLTB. La salud también es un derecho, me parece que deberían pedir este tipo de iniciativas porque ya es hora que TODOS Y TODAS accedamos a una salud sin discriminación y a una eficiente información.

No hay comentarios: